Valoración de la función venosa
Valoración de la función venosa
Reservorios sanguíneos específicos. Algunas partes del sistema venoso son tan amplias que han sido denominadas específicamente "reservorios sanguíneos". Incluyen: 1) el bazo, que a veces puede disminuir de volumen hasta el punto de mandar 150 mi de sangre a otras zonas circulatorias; 2) el hígado, cuyos senos pueden mandar varios centenares de mililitros de sangre a la circulación; 3) las grandes venas abdominales, que pueden contribuir hasta en 300 mi, y 4) el plexo venoso situado debajo de la piel, que probablemente contribuya con otros centenares de mililitros. El corazón mismo y los pulmones, aunque no forman parte del sistema de reservorio venoso general, deben considerarse también verdaderos reservorios de sangre. El corazón, por ejemplo, disminuye de volumen durante la constricción simpática y en esta forma puede contribuir con unos 100 mi de sangre; y los pulmones pueden aportar otro volumen de 100 a 200 mi cuando las presiones pulmonares caen a valores bajos.
Valoración de la función venosa midiendo la presión circulatoria de llenado. Indicamos en el anterior que la presión de llenado circulatorio puede medirse parando el corazón e impulsando la sangre rápidamente desde las arterias de la gran circulación hasta las venas, llevando las presiones a los dos reservorios principales a equilibrio en plazo de unos pocos segundos; esta presión de equilibrio es la presión circulatoria de llenado. Esta presión en realidad es una medida de cuán apretadamente Heno de sangre está el sistema vascular. Por lo tanto, cuanto mayor la repleción (especialmente de las venas), mayor la presión circulatoria de llenado. El valor normal es de aproximadamente 7 mm Hg, pero después de una transfusión masiva este valor puede elevarse hasta 30 a 40 mm Hg; en la insuficiencia cardíaca congestiva, cuando el volumen de sangre circulante está muy aumentado, puede elevarse hasta cifras amias del orden de 20 a 25 mm de mercurio. Las mediciones de presión circulatoria media también son importantes para estimar la contracción venosa, por los siguientes motivos. El sistema venoso general tiene una adaptabilidad mucho mayor que todo el resto de la circulación junta. Por lo tanto, la presión de llenado circulatorio es aproximadamente dependiente en sus tres cuartas partes del tono venoso y del llenado venoso con sangre, en contraste con solo una quinta parte para todo el resto de la circulación. Así pues, incluso ligeros cambios de las contracciones venosas provocarán grandes cambios de la presión de llenado circulatorio mientras que grandes cambios de la contracción de otros segmentos de la circulación como las arteriolas, los vasos pulmonares, etc., tienen muy poco efecto. En consecuencia uno de los barómetros más sensibles del grado de contracción del sistema venoso es el cambio que este provoca en la presión de llenado circulatorio.
Posted at 06:05 pm by turbo555
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